La Cruz de la Esperanza que hace cinco meses fuera inaugurada en el Pueblo Mágico de Tula, hoy se encuentra rodeada de pozos, anuncios de fierro tirados y, lo que es peor, alejando al poco turismo que busca conocer ese lugar.
La entrada al lugar desde la carretera nacional, es un peregrinar ya que el camino que conduce a la cruz se encuentra en mal estado, así como a la explanada de tierra, llena de botellas de cerveza, trozos de escombro y lo más lamentable que la cruz monumental, se encuentra separada de la base de concreto con la tierra, representando un verdadero riesgo para los visitantes y los habitantes de llegar a derrumbarse.
El único propósito de la enigmática cruz de fierro que mide más de 37 metro de altura, fue darle a Tula, un atractivo turísticas, hoy la Cruz de la Esperanza, carece de todo, las únicas letrinas que ahí existían que fueron retiradas, dejando solo los pozos en el lugar sin ser tapados.
Un trabajador que realizaba la construcción de una pileta para almacenar gua a 30 metros de la cruz, dijo que hace algunas semanas, el estar ahí laborando escucharon un estruendo por los fuertes vientos que movían la masa de fierro, motivo por el cual su base se separó al menos cinco centímetros de la tierra.
Por Rafael Lazo Rodríguez






