Noelia Castillo Ramos de 25 años, murió el pasado 26 de marzo de 2026 tras recibir la primera eutanasia por depresión en el mundo. Su caso dio la vuelta al mundo y captó la atención de la sociedad en general dividiendo opiniones, a favor de la muerte digna y en contra de los criterios que le autorizaron la medida.
Ante esto, de acuerdo con un cable diplomático filtrado, obtenido The New York Post, el Departamento de Estado instruyó a la Embajada de Estados Unidos en Madrid para que abriera una investigación sobre la actuación de las fuerzas del orden españolas en relación con ataques sexuales, entre ellas, la violación múltiple que sufrió Noelia Castillo, que la llevó a intentar suicidarse al arrojarse de un quinto piso, y que le produjo una paraplejia.
Según The New York Post, en el cable también se les pidió a los funcionarios de la Embajada de Estados Unidos que transmitieran al gobierno español la “seria preocupación” de la administración Trump sobre el caso antes del 3 de abril.
También apunta preocupación por supuestas “numerosas fallas sistémicas en materia de derechos humanos” que llevaron a Castillo a buscar el suicidio asistido, y que tras la violación que sufrió, “ningún culpable ha sido llevado ante la justicia”, y agrega que investigan si esto fue cometido “por personas con antecedentes migratorios”.
Incluso, The New York Post indica que según informes indican que la joven expresó reticencia a someterse a la eutanasia en sus últimas horas, pero que estas señales habrían sido “ignoradas”.
“Este caso suscita serias preocupaciones sobre la aplicación de la ley española de eutanasia”, de acuerdo con lo publicado por el diario estadounidense.
El diario apunta que el Departamento de Estado ha solicitado a la Embajada de Estados Unidos que colabore con las autoridades españolas para obtener información sobre los agresores de Noelia, incluyendo su estatus migratorio.
Con información de Nmas






