El secretario de Obras Públicas del Gobierno de Tamaulipas, Pedro Cepeda Anaya, informó que la nueva carretera concesionada por el Estado se encuentra completamente concluida y en condiciones de iniciar operaciones; sin embargo, su apertura formal dependerá del cierre administrativo que actualmente se realiza con el concesionario.
El funcionario explicó que este proceso documental podría concluir en un plazo de dos semanas o, a más tardar, en un mes.
Una vez finalizado, la vialidad comenzará a operar de manera oficial.
“La carretera ya está lista; únicamente estamos afinando el cierre documental”, puntualizó.
Cepeda Anaya aclaró que la rampa cuya ausencia ha sido señalada no estaba contemplada en el proyecto original, por lo que será construida posteriormente por el Gobierno del Estado.
Indicó que dicha obra se tiene programada para realizarse durante el presente año y no representa un impedimento para el inicio de operaciones.
Añadió que solo restan detalles menores, como la colocación de señalética y anuncios, los cuales están contemplados dentro del esquema operativo y podrán instalarse incluso con la carretera en funcionamiento.
En cuanto a las tarifas, adelantó que el cobro estimado para vehículos ligeros sería de alrededor de 60 pesos, mientras que para el transporte pesado variará según el número de ejes, con rangos aproximados de entre 60 y 300 pesos.
No obstante, precisó que los montos definitivos se establecerán una vez concluido el proceso con el concesionario.
Finalmente, descartó que el Gobierno del Estado tenga competencia en un eventual cobro en la carretera federal Casa–Zaragoza, al señalar que dicho tramo corresponde a la Federación y cualquier determinación deberá ser informada por la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes. Subrayó que entre las carreteras estatales concesionadas en Tamaulipas se encuentran Rumbo Nuevo y el tramo Mante–Tula.
Por Raúl López García






