Por Antonio H. Mandujano
Para muchos, las vacaciones de Semana Santa arrancaron desde hoy viernes 27 de mayo, y pese a las altas temperaturas, la capital tamaulipeca se consolida como un punto estratégico para quienes buscan escapar de la rutina en este periodo de asueto sin recorrer largas distancias.
A menos de una hora, la región ofrece una amplia diversidad de parajes con agua, paisajes serranos y espacios naturales que permiten la convivencia familiar y el descanso. Y si usted no tiene programado un viaje largo y lejos del centro de Tamaulipas, o no tiene tiempo de viajar pues tiene esta oferta de lugares atractivos en la región.
LA INTEREJIDAL: NATURALEZA A LA VUELTA DE LA ESQUINA
Al poniente de la ciudad, sobre la carretera interejidal, se ubica uno de los corredores naturales más visitados por los victorenses. Sitios como Los Troncones, Ojito de Santa Ana, Salto del Tigre y El Roble destacan por sus corrientes de agua, pequeñas cascadas, zonas arboladas y espacios ideales para instalarse en familia. La cercanía y facilidad de acceso convierten a estos puntos en una opción recurrente para quienes buscan un plan de un solo día, ya sea para nadar, caminar o simplemente relajarse bajo la sombra de la vegetación.
HACIA EL NORTE: AGUA, PAISAJE Y RELAX
Y si quiere irse un poquito más para allá y agarrar carretera en dirección norte, el río Purificación, en el municipio de Padilla, ofrece amplios espacios para el esparcimiento, con áreas donde las familias pueden instalarse con mayor comodidad.
A ello se suma la presa Vicente Guerrero, considerada uno de los principales cuerpos de agua del estado, donde además del paisaje, se pueden realizar actividades recreativas o simplemente disfrutar de la vista.
Y a pocos minutos, en Güémez, el vertedor también se posiciona como un atractivo visual y natural, especialmente en temporadas donde el flujo de agua incrementa.
AL SUR: LLERA Y EL GUAYALEJO, TRADICIÓN VACACIONAL
Hacia el sur, a menos de 60 minutos de la capital, el municipio de Llera se mantiene como uno de los destinos preferidos durante Semana Santa. El río Guayalejo, de aguas claras y corrientes moderadas, ofrece condiciones ideales para nadar, refrescarse y convivir. Este punto combina tradición y naturaleza, siendo uno de los sitios más concurridos en la temporada, donde familias completas encuentran un ambiente accesible y seguro.
ALTIPLANO Y SIERRA: MANANTIALES ENTRE MONTAÑAS
Hablar del altiplano tamaulipeco, es casi sinónimo de desierto, pero no, pues el agua brota también de entre su serranía para convertirse en paradisíacos escenarios dignos de película. Lo anterior, es en Jaumave, donde al turista lo espera el balneario El Ojito, un espacio reconocido por sus aguas naturales que brotan de manantiales. Más adentrado en la sierra, Nogales resguarda un venero que luego se convierte en el río Guayalejo, convirtiéndose en un destino para quienes buscan una experiencia más cercana a la naturaleza.
Ambos puntos destacan por su entorno montañoso y por ofrecer un respiro del calor en escenarios de gran valor ecológico. La invitación está abierta: redescubrir Victoria y sus alrededores, valorar sus parajes y vivir de cerca la experiencia de una región que, entre agua y sierra, ofrece opciones para todos los gustos.






