Por Alfredo Peña
Comités vecinales y habitantes de la capital, a través de grupos de WhatsApp, han compartido en las últimas semanas su preocupación por una racha de robos a casa habitación, restaurantes y otros negocios, además de fraudes por redes sociales.
A esos mensajes se suman cadenas que advierten sobre la presencia de delincuentes en distintos puntos de la ciudad, varias de ellas atribuyendo los hechos a personas extranjeras.
Esos avisos, replicados sin verificación, mantienen a una parte de la población en estado de alerta permanente, entre la zozobra y el miedo.
Fuentes consultadas para este reportaje coinciden en un punto: los robos que afectan hoy a Victoria son cometidos en su mayoría por delincuentes locales, no por foráneos.
Faltan patrullas para vigilancia
Aunque voceros oficiales sostienen que existen suficientes vehículos para patrullaje y vigilancia, los registros consultados indican que para toda Ciudad Victoria operan apenas ocho unidades en condiciones reales de fuerza y movilidad.
A esa cifra se suma otro factor, los elementos disponibles deben repartirse entre vigilancia, diligencias, servicios mercantiles, actividades oficiales y apoyo a grupos ciudadanos y organizaciones civiles.
El abasto de combustible también es limitado, la asignación de gasolina para mover esas patrullas se mantiene en niveles mínimos, según las mismas fuentes.
Expertos en seguridad consultados estiman que la ciudad registra al menos tres robos domiciliarios diarios, distribuidos entre los seis sectores en que la Secretaría de Seguridad Pública divide la capital.
A ello se suman entre uno y dos atracos con violencia cada día, concentrados sobre todo en tiendas de conveniencia.
Los reportes se disparan en dos franjas precisas, a las seis de la mañana, cuando regresan a casa quienes trabajan durante la noche, y a las cuatro de la tarde, al término de la jornada laboral de muchos matrimonios que permanecieron fuera todo el día.
Dinero y joyas, no electrodomésticos
Los trabajos de inteligencia citados por las fuentes apuntan a que la mayoría de los ladrones son oriundos de la capital, conocedores de la geografía urbana y de las rutinas de los vecinos.
Su objetivo no son los aparatos ni los electrodomésticos, sino el dinero en efectivo y las joyas, lo que les permite huir con rapidez y sin cargas voluminosas.
Las mismas fuentes señalan que la falta de unión vecinal y los descuidos en domicilios y negocios facilitan la operación de estos grupos.
Junto al fenómeno delictivo, las fuentes consultadas refieren denuncias por abusos cometidos por agentes, en particular cobros excesivos para devolver vehículos asegurados.
Los montos referidos por los denunciantes alcanzan los 15 mil pesos por la entrega de un automóvil recuperado, y alrededor de siete mil pesos en el caso de motocicletas.
“Lo que debería estarse combatiendo se está agrandando, por eso hay tanto robo, delincuentes locales que conocen la geografía de la ciudad”, expresó una de las fuentes consultadas.
Fraudes vía Facebook
A los robos físicos se suma una modalidad que ha tomado fuerza en la capital, el fraude a partir de ofertas de mercancía publicadas en Facebook.
El esquema descrito por las fuentes consiste en citar a las víctimas en estacionamientos de centros comerciales, fingir interés en el producto y, una vez en el sitio, intimidarlas presentándose como integrantes de la delincuencia organizada.
La presión psicológica se refuerza con datos personales que los agresores recitan a la víctima, información que en realidad fue publicada por ella misma en su perfil de la red social.
El mismo procedimiento se aplica con quienes ofrecen vehículos en venta a través de plataformas digitales.
Durante 2024 los estacionamientos de Soriana Tamatán y Gran Estación concentraron buena parte de estos casos, mientras que en lo que va del año los reportes se han desplazado hacia Grand Express La Loma y Grand Hombres Ilustres.
También una banda dedicada al robo de motocicletas y vehículos opera de forma sostenida en la ciudad, según las fuentes consultadas.
Hasta ahora, el personal de la Fiscalía Estatal registra detenciones, pero las carpetas de investigación avanzan con debilidad y los procesos no se traducen en sentencias firmes.
Cinco perfiles del ladrón local
Un consultor en seguridad consultado para este trabajo identifica al menos cinco perfiles de ladrón activos en Victoria.
Es común que en fraccionamientos y colonias aparezca de repente alguien que lava carros con una cubeta y aprovecha el recorrido para ubicar y analizar domicilios antes de volver a ellos.
También se ha detectado a quienes reparten volantes casa por casa, lo que les permite registrar accesos, horarios y descuidos.
En otros casos, se ha ubicado a personas vinculadas por parentesco con empleadas domésticas o veladores que trabajan en los inmuebles objetivo.
Dentro de los perfiles que la policía relaciona con estos robos, aparece también el oportunista que sale cada día a buscar el descuido suficiente para entrar a una vivienda.
Un quinto perfil, sobre el que la misma fuente plantea la posibilidad de un vínculo con autoridades, sin que por ahora exista carpeta de investigación pública que lo confirme.
Ladrones foráneos
Sobre los delincuentes “foráneos” mencionados en las cadenas de redes sociales, el mismo consultor explica que, en caso de operar en la ciudad, su presencia rara vez supera una semana.
“No se ‘anclan’ porque la misma delincuencia local los ‘pelaría’, no van a dejar que les ganen ‘el mandado’, además, no permanecer en un solo lugar les ayuda a no ser reconocidos y eso les da garantía de andar en libertad”, expuso.
Llamado a extremar precauciones
Ante el panorama, la recomendación de los consultados es directa, la ciudadanía debe extremar precauciones, fortalecer la vigilancia vecinal y evitar compartir información personal sensible en redes sociales.
También sugieren mantenerse atentos a las dos franjas horarias de mayor riesgo, las seis de la mañana y las cuatro de la tarde, y denunciar tanto los actos delictivos como los abusos de autoridad.
La falta de patrullas y de gasolina, según las mismas fuentes, marca el límite operativo en el que hoy se mueve la seguridad pública en la capital.






