Por Julio Manuel Loya Guzmán
El endurecimiento de los controles financieros que se analizan en Estados Unidos podría afectar hasta al 45 por ciento de las remesas que reciben las familias tamaulipecas, advirtió el director general del Instituto Tamaulipeco para los Migrantes (ITM), Juan José Rodríguez Alvarado.
La preocupación surge en momentos en que las remesas se han convertido en uno de los principales soportes económicos para miles de hogares del estado.
Tan solo durante el primer trimestre de 2026, Tamaulipas captó alrededor de 218.3 millones de dólares enviados por connacionales radicados en Estados Unidos, recursos que sostienen el consumo familiar, el pago de servicios, la educación y la atención médica en numerosos municipios.
Aunque la cifra es similar a la registrada en el mismo periodo del año pasado, especialistas advierten que cualquier obstáculo para el envío de dinero podría tener repercusiones directas en la economía local, particularmente en comunidades con una alta dependencia de estos ingresos.
“Estamos muy al pendiente de nuestros tamaulipecos que están en Estados Unidos. Se han difundido versiones sobre las remesas y nuestro trabajo es informarles cuál es el verdadero alcance de esas disposiciones”, señaló Rodríguez Alvarado.
El funcionario aclaró que actualmente no existe ninguna medida que prohíba el envío de remesas desde territorio estadounidense; sin embargo, las propuestas en análisis contemplan mayores requisitos para acceder a servicios financieros, lo que podría complicar las operaciones de millones de migrantes que no cuentan con documentación migratoria regular.
“Lo que se plantea no tiene que ver directamente con impedir el envío de remesas, sino con requisitos bancarios que podrían dificultar el acceso a estos mecanismos financieros”, puntualizó.
De acuerdo con estimaciones del Instituto de los Mexicanos en el Exterior, una aplicación más estricta de estos controles podría impactar a cerca del 45 por ciento de las personas que actualmente envían recursos a sus familias desde Estados Unidos.
Rodríguez Alvarado explicó que de los aproximadamente 13 millones de mexicanos nacidos en México que viven en territorio estadounidense, alrededor de 6.5 millones carecen de documentos migratorios, es decir, prácticamente la mitad de esa población.
“Si trasladamos esa proporción al caso de Tamaulipas, estaríamos hablando de una afectación importante para los emisores de remesas y, en consecuencia, para las familias que dependen de esos recursos”, advirtió.
Las remesas representan una fuente de ingresos cada vez más relevante para el estado. Durante 2024, Tamaulipas recibió más de mil millones de dólares por este concepto, consolidándose como uno de los principales flujos de recursos provenientes del exterior. A nivel nacional, México captó más de 61 mil millones de dólares en remesas durante 2025, manteniéndose entre los países que más divisas reciben por esta vía en el mundo.
Especialistas señalan que cualquier reducción en estos envíos tendría efectos inmediatos en el consumo interno, especialmente en municipios con fuerte tradición migratoria, donde miles de familias dependen parcial o totalmente del dinero que envían sus familiares desde Estados Unidos.
Ante este escenario, el director del ITM indicó que el Gobierno de Tamaulipas mantiene un monitoreo permanente de las decisiones que adopten las autoridades estadounidenses, con el objetivo de brindar orientación a los connacionales y diseñar estrategias de apoyo en caso de que se materialicen nuevas restricciones.
“Lo más importante es mantener informada a nuestra comunidad migrante para evitar confusiones y que conozcan con precisión cuáles son los alcances reales de las medidas que eventualmente puedan aprobarse”, concluyó.






