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Infancia truncada: 126 niñas fueron madres

Por Raúl López García

Tenían entre 10 y 14 años cuando sus hijos llegaron al mundo.
En Tamaulipas, al menos 126 niñas aparecen en los registros de nacimientos de 2025 como madres, una cifra que coloca rostro infantil a un problema que las estadísticas suelen esconder detrás de porcentajes y tasas.
Los 126 casos forman parte de los mil 938 nacimientos registrados de madres menores de 18 años en Tamaulipas durante 2025, de acuerdo con la Estadística de Nacimientos Registrados del INEGI. En otras palabras, por cada 100 nacimientos registrados en el estado, alrededor de cinco correspondieron a adolescentes menores de edad.
Pero el dato de las niñas de 10 a 14 años merece una lectura aparte. Representan el 6.5 por ciento de los mil 938 nacimientos de madres menores de 18 años; es decir, poco más de seis de cada 100 casos. Los otros mil 812 correspondieron a adolescentes de 15 a 17 años.
La estadística también muestra cómo aumenta el número conforme avanza la edad: 126 madres tenían entre 10 y 14 años; 331 tenían 15 años; 599 tenían 16 y 882 tenían 17. Juntos, estos tres últimos grupos concentran el 93.5 por ciento de los nacimientos registrados de madres menores de 18 años.
Tamaulipas registró una tasa de 8.1 nacimientos por cada mil mujeres de 10 a 17 años, por debajo de la media nacional de 9.6. Sin embargo, el indicador estatal no borra los casos infantiles: en Nuevo León la tasa fue de 5.2, mientras que Chiapas alcanzó 18.5.
La diferencia permite dimensionar el fenómeno, pero detrás de cada punto decimal existe una niña cuya vida escolar, familiar y personal cambia mucho antes de lo esperado.
El problema tampoco termina con el nacimiento. En Tamaulipas existe desde 2016 el Grupo Estatal para la Prevención del Embarazo en Adolescentes (GEPEA), encargado de coordinar acciones entre distintas instituciones. Los lineamientos estatales establecen además la participación de dependencias como el Instituto de las Mujeres, Bienestar y otras instancias, mientras que la Ruta NAME busca fortalecer la atención y protección integral de niñas y adolescentes embarazadas o madres menores de 15 años.
La dimensión sanitaria muestra que la mayoría de estos nacimientos ocurre dentro del sistema de salud. En Tamaulipas, el 95.48 por ciento de los partos registrados en 2025 ocurrió en hospitales o clínicas, mientras que el 95.22 por ciento fue atendido por personal médico.
Esto abre una pregunta que va más allá del parto: ¿qué seguimiento reciben esas niñas después?, ¿continúan en la escuela?, ¿qué atención psicológica reciben? y ¿qué mecanismos de protección se activan cuando se trata de menores de 15 años?
Hay otra cifra del mismo registro que ayuda a entender que el problema no solamente está en cuándo nace un bebé, sino también en cuándo se formaliza su existencia ante el Estado.
De los 42 mil 219 nacimientos registrados en Tamaulipas durante 2025, 4 mil 534 correspondieron a nacimientos ocurridos cinco años o más antes. Es decir, más de uno de cada 10 registros realizados durante ese año llevaba un rezago de al menos cinco años.
El INEGI explica que su Estadística de Nacimientos Registrados se construye a partir de las actas emitidas por las oficialías del Registro Civil y que estos datos permiten estudiar la fecundidad y sus tendencias.
Por eso, la cifra de 126 niñas no debe leerse únicamente como un número anual: es una señal que obliga a revisar qué ocurre antes, durante y después de esos embarazos.
En Tamaulipas, la pregunta queda abierta más allá de la estadística: de esas 126 niñas de entre 10 y 14 años, ¿cuántas permanecieron en la escuela?, ¿cuántas recibieron atención integral?, ¿cuántas fueron incorporadas a la Ruta NAME y qué seguimiento tuvieron ellas y sus hijos?
El número ya está en los registros; el siguiente paso es conocer qué hizo el Estado con cada caso.