Por Antonio H. Mandujano
Tamaulipas.- El alto costo de construcción y bombeo de agua convertiría en económicamente inviable el acueducto del río Pánuco a la presa Marte R. Gómez, proyectado para garantizar el suministro al Distrito de Riego 026, de acuerdo con un análisis del ingeniero civil José Quintero Pérez.
El especialista en infraestructura hidráulica y energética considera que, aunque la obra podría ser técnicamente viable, los gastos de electricidad, operación y mantenimiento superarían la capacidad económica que genera la producción agrícola.
En un análisis compartido con Expreso, Quintero Pérez, quien cuenta con más de 50 años de experiencia y ha colaborado en proyectos de la Comisión Nacional del Agua (Conagua) y la Comisión Federal de Electricidad (CFE), advierte que el valor de las cosechas apenas alcanzaría para cubrir el consumo eléctrico necesario para transportar el agua.
Su evaluación contempla dos alternativas de conducción desde el río Pánuco: una primera etapa de 230 kilómetros hasta la presa Vicente Guerrero, para abastecer al Distrito 086, y otra de 590 kilómetros hasta la presa Marte R. Gómez, destinada al Distrito 026. Ambas tendrían capacidad para transportar cinco metros cúbicos por segundo.
Las diferencias económicas son considerables. Para llevar agua a la presa Vicente Guerrero se requerirían 21 mil 350 kilowatts de potencia y un consumo anual de 187 gigawatts-hora, con un gasto estimado de 337 millones de pesos en electricidad.
En cambio, el trayecto hasta la Marte R. Gómez demandaría 38 mil 700 kilowatts y 339 gigawatts-hora anuales, con un costo energético de 610 millones de pesos.
El análisis también compara el costo de la energía con el rendimiento agrícola por cada metro cúbico utilizado. En el Distrito 026, el gasto eléctrico sería de 3.86 pesos, frente a un rendimiento de 4.54 pesos por metro cúbico durante los últimos cinco ciclos agrícolas.
Aunque existe una diferencia favorable, todavía tendrían que cubrirse los gastos de operación, mantenimiento y recuperación de la inversión.
Para el Distrito 086, la situación sería más complicada: el costo energético alcanzaría 2.13 pesos por metro cúbico, mientras que el rendimiento de las cosechas sería de apenas 1.89 pesos.
Una inversión de hasta 82 mil millones
El costo de construcción representa otro obstáculo. Tomando como referencia el acueducto Cuchillo II, en Nuevo León, cuya inversión fue de 14 mil millones de pesos para una conducción de 100 kilómetros y capacidad de cinco metros cúbicos por segundo, Quintero Pérez calcula que el tramo Pánuco-Vicente Guerrero costaría alrededor de 32 mil millones de pesos.
Para llegar hasta la presa Marte R. Gómez, la inversión se elevaría a aproximadamente 82 mil millones de pesos.
Ante estos montos, el especialista plantea como alternativa recuperar el proyecto para conducir aguas residuales tratadas de la zona metropolitana de Monterrey hasta la presa Marte R. Gómez, como una solución para garantizar el suministro al Distrito 026.
Un convenio pendiente desde 1996
La propuesta tiene como antecedente un convenio firmado el 13 de noviembre de 1996 entre el Gobierno Federal, los gobiernos de Nuevo León y Tamaulipas y autoridades del sistema de agua y drenaje de Monterrey.
El acuerdo establecía la construcción de un emisor con capacidad de ocho metros cúbicos por segundo para compensar al Distrito 026 por el agua retenida en la presa El Cuchillo.
El compromiso contemplaba garantizar un volumen mínimo de 189 millones de metros cúbicos anuales para riego agrícola, con posibilidad de alcanzar 252 millones en caso de existir excedentes.
Para financiar la obra se estableció una aportación federal de hasta 500 millones de pesos de 1996, equivalentes a aproximadamente 2 mil 756 millones de pesos de 2026, mientras que el resto correspondería al Gobierno de Nuevo León.
Sin embargo, el proyecto continúa pendiente y existe una diferencia entre las autoridades sobre quién debe ejecutarlo: mientras se señala a Nuevo León como responsable, ese gobierno sostiene que corresponde a la Federación.
Quintero Pérez cuestiona que el incumplimiento del convenio no se haya llevado ante la Suprema Corte de Justicia de la Nación para determinar las obligaciones de cada parte.
Considera que garantizar las entregas de agua tratada permitiría asegurar el abastecimiento agrícola, reducir la dependencia de las condiciones de lluvia y evitar las controversias recurrentes entre Tamaulipas, Nuevo León y Conagua por el reparto del agua de El Cuchillo.
Por ello, plantea que antes de comprometer una inversión multimillonaria en el acueducto desde el Pánuco, las autoridades retomen el acuerdo de 1996 y exijan el cumplimiento de los compromisos para abastecer al Distrito 026.






