Por Antonio H. Mandujano
El gusano barrenador en Tamaulipas continúa en aumento y el estado se mantiene entre los primeros lugares a nivel nacional por número de casos activos.
La situación encendió alertas sanitarias tras confirmarse el primer caso en humano, correspondiente a un hombre adulto del municipio de Antiguo Morelos, quien fue atendido en El Mante.
De acuerdo con el reporte del Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria, la entidad acumula 134 casos activos, distribuidos en al menos 20 municipios.
El caso humano, confirmado por autoridades de salud, corresponde a un paciente que presentaba una herida previa, lo que facilitó la infestación por larvas de la mosca Cochliomyia hominivorax. El afectado recibió atención médica oportuna y se mantiene bajo vigilancia, según los reportes oficiales.
Municipios con mayor incidencia
El informe detalla que los municipios con más casos son Tula con 23, Llera con 17, El Mante y Ocampo con 15 cada uno, Aldama con 9.
En un segundo bloque se ubican: Bustamante, Ciudad Victoria y Villagrán: 7 casos cada uno; Jaumave y San Carlos: 5 casos, Casas y Palmillas: 4 casos.
Con menor incidencia se reportan: Altamira y González: 3 casos; Antiguo Morelos, Gómez Farías e Hidalgo: 2 casos; Abasolo, Ciudad Madero, Miquihuana y Xicoténcatl: 1 caso cada uno.
Predomina en ganado, pero preocupa el salto a humanos
Aunque la mayoría de los casos corresponde a infestaciones en ganado —principalmente bovino—, también se han detectado en porcinos, equinos, ovinos, caprinos e incluso en animales domésticos.
No obstante, la confirmación del caso humano representa un foco de alerta, ya que el gusano barrenador se alimenta de tejido vivo, provocando lesiones graves si no se atiende de manera oportuna.
El subsecretario de Desarrollo Pecuario y Forestal en Tamaulipas, Cuauhtémoc Amaya García, atribuyó el incremento de casos a la falta de atención sanitaria en el ganado por parte de algunos productores.
Señaló que existe “apatía” en el manejo, especialmente en becerros recién nacidos, donde se concentra la mayor incidencia.
“Ha habido cierta apatía… no se están atendiendo los ombligos y ahí es donde la mosca cierra su ciclo”, afirmó.
El funcionario indicó que alrededor del 80 por ciento de los casos se presenta en crías, lo que evidencia omisiones en el cuidado diario del ganado.
“Si no nos ayudan revisando día con día, va a ser imposible para el gobierno terminar con la plaga”, advirtió.
Aunque se han implementado acciones como la liberación masiva de moscas estériles —con millones de ejemplares por semana—, reconoció que estas medidas son insuficientes sin la participación activa del sector ganadero.
“Aunque se liberen más moscas, si no se atienden heridas y ombligos, no se va a poder”, puntualizó.






