Autoridades mexicanas abrieron investigaciones a la empresa texana Ikon Midstream por formar parte del esquema de contrabando de combustible que ingresó a puertos mexicanos, como Tampico y Altamira.
De acuerdo con un reportaje publicado por la agencia Reuters, la investigación forma parte de un esquema más amplio de huachicol fiscal que, según esos documentos, involucra a importadores, transportistas y distribuidores en México que declararon combustible como lubricante ante las aduanas de ambos países para evadir el arancel de importación aplicable al diésel.
Las autoridades mexicanas han detenido al menos a 16 personas desde septiembre pasado en relación con el contrabando de combustible.
Los funcionarios han señalado que desarticularon una estructura criminal detrás de la actividad ilícita, aunque no han identificado públicamente a los detenidos ni precisado sus vínculos concretos con el crimen organizado.
EL ESQUEMA: LUBRICANTE EN PAPEL, DIÉSEL EN LOS BUQUES
El mecanismo documentado por Reuters opera sobre una vulnerabilidad estructural del sistema aduanero internacional: los funcionarios de aduanas no pueden inspeccionar cada embarque para verificar que los códigos de producto consignados en los documentos comerciales correspondan a las mercancías reales.
Los contrabandistas explotan esa limitación declarando el combustible como lubricante, categoría exenta del elevado arancel mexicano sobre la importación de diésel, gasolina y nafta.
Cuatro documentos de seguridad gubernamentales mexicanos, elaborados entre marzo y abril de este año y cuya autenticidad fue confirmada por fuentes de seguridad consultadas por Reuters, identifican a Ikon Midstream como presunto proveedor de productos petroleros que circulaban a través de esa red. Dos documentos describen las operaciones y los actores del esquema; los otros dos contienen resúmenes de las investigaciones en curso.
Los registros de exportación analizados por Reuters muestran que Ikon Midstream utilizó en al menos cuatro embarques el código arancelario 2710.19.3020, correspondiente a aceites lubricantes, para declarar ante la aduana estadounidense cargas que la propia empresa describió en otras comunicaciones como diésel y nafta. La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) confirmó a Reuters que ese código no es el apropiado para ninguno de esos dos combustibles. Ante esa precisión, Ikon Midstream reconoció los errores en sus declaraciones de exportación, aunque los calificó como fallas administrativas involuntarias.
“La estrategia de coordinar los mismos códigos arancelarios falsos en ambos extremos de la transacción es la más compleja y sofisticada que hemos visto hasta ahora”, señaló una fuente del reportaje.
INTANZA, AZTECA CONE Y LA RED DE EMPRESAS FANTASMA
El diésel exportado por Ikon Midstream llegó en primera instancia a manos de Intanza, empresa que las autoridades mexicanas sospechan es una fachada del CJNG.
Posteriormente, documentos internos que la propia Ikon Midstream compartió con Reuters indican que la carga fue facturada a un cliente denominado Azteca Cone, otra empresa que los documentos de seguridad gubernamentales vinculan al mismo presunto esquema y al mismo cártel.
Ninguna de las dos empresas tiene número de teléfono, sitio en internet, presencia en redes sociales ni ubicación física verificable. Periodistas de Reuters que viajaron a la dirección que Ikon Midstream tenía registrada para Azteca Cone en una zona industrial de Monterrey encontraron en ese domicilio a una empresa metalmecánica cuyos empleados declararon no haber oído hablar nunca de Azteca Cone. Tampoco existe registro de que Intanza o Azteca Cone hayan contado con los permisos de la Secretaría de Energía requeridos para importar diésel o nafta a México. El 31 de marzo de 2025, ambas fueron suspendidas del padrón de importadores del Servicio de Administración Tributaria (SAT), menos de un mes después de que el Torm Agnes atracara en el puerto de Ensenada.
Una tercera empresa, Mefra Fletes, habría sido la encargada de retirar el diésel
en los puertos de Ensenada y Guaymas mediante camiones cisterna. Es la misma empresa involucrada en los casos de Altamira y Tampico.
Un quinto documento de seguridad mexicano, sin fecha, nombra a cinco propietarios o representantes de Mefra Fletes con presuntos vínculos con el CJNG. Al igual que Intanza y Azteca Cone, Mefra Fletes no tiene presencia en redes sociales ni datos de contacto verificables. Ikon Midstream no respondió a preguntas sobre su relación con esa empresa.
HSI EJECUTÓ UNA ORDEN DE ALLANAMIENTO EN HOUSTON
En paralelo a las investigaciones mexicanas, Homeland Security Investigations (HSI), principal organismo investigador transnacional del Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos, ejecutó el 14 de abril una orden de allanamiento en las oficinas de Ikon Midstream en Houston. Un portavoz del DHS confirmó la diligencia a Reuters el 17 de ese mes y la describió como parte de una investigación en curso sobre actividad criminal, sin ofrecer más detalles ni confirmar si existe coordinación con las autoridades mexicanas.
La designación del CJNG como organización terrorista extranjera, efectuada por la administración del presidente Donald Trump en febrero de 2025, amplió el margen de los fiscales estadounidenses para perseguir a cualquier parte sospechosa de proporcionar apoyo material al cártel. Ephraim Wernick, exfiscal del Departamento de Justicia especializado en corrupción internacional y lavado de dinero, señaló a Reuters que los exportadores estadounidenses están obligados a conocer a sus clientes y a realizar intentos razonables para verificar que no están sancionados ni vinculados a una entidad sancionada. De acuerdo con Wernick, en este contexto legal no está permitido hacerse el desentendido.
Ikon Midstream niega cualquier irregularidad. Afirma que nunca ha proporcionado apoyo material al CJNG, que verifica a sus clientes mediante un programa de diligencia debida basado en el riesgo y que ninguna de sus contrapartes figuraba en listas de sanciones estadounidenses. La empresa demandó a Reuters por difamación el 14 de noviembre ante un tribunal de distrito en Texas. Reuters respalda su trabajo periodístico y está impugnando la demanda. Entre sus proveedores de combustible figuran Imperial Oil —filial mayoritaria de Exxon Mobil— para el embarque del Torm Agnes, y la propia Exxon aparece en los reportes de inspección de los embarques del Torm Louise.






