Por Antonio H. Mandujano
Contrario a lo que pudiera pensarse, la presencia del gusano barrenador en el ganado no representa un riesgo para el consumo de carne, aseguró el presidente de la Unión Ganadera Regional de Tamaulipas (UGRT), José Guerrero Gamboa.
El dirigente explicó que esta plaga afecta únicamente las heridas abiertas de los animales, pero no compromete la calidad de la carne destinada al mercado, siempre y cuando el ejemplar reciba el tratamiento sanitario correspondiente.
Asimismo, precisó que esta enfermedad zoosanitaria no provoca la muerte del ganado y que, hasta el momento, en Tamaulipas no se ha registrado ningún caso.
“Es una infección que se atiende y cicatriza. El ganado no muere por esta causa y, una vez recuperado, puede comercializarse sin problema”, señaló.
Detalló que cuando se detecta un caso activo, el animal recibe atención inmediata mediante la aplicación de desparasitantes, ivermectina y productos cicatrizantes.
Tras un periodo de recuperación de entre 15 y 17 días, la herida sana completamente y el ejemplar queda apto para su venta o sacrificio en rastro.
Guerrero Gamboa reiteró que la enfermedad no afecta el producto cárnico destinado al consumo humano, por lo que descartó cualquier riesgo sanitario relacionado con la ingesta de carne proveniente de animales que hayan superado la infección.
Asimismo, llamó a evitar la desinformación en torno a esta plaga, al precisar que el gusano barrenador se desarrolla únicamente en heridas expuestas y puede ser controlado mediante atención oportuna.
En cuanto a las acciones para contener su propagación, indicó que continúan los cercos epidemiológicos en distintas regiones, además de la colocación de trampas para reducir la población de la mosca transmisora y la liberación de insectos estériles, estrategia utilizada para interrumpir el ciclo reproductivo de la especie.
El líder ganadero reconoció que el combate a esta plaga requiere vigilancia constante por parte de los productores, especialmente en animales de sangre caliente como bovinos, caballos, cerdos, ovejas, cabras e incluso mascotas.
“La clave es revisar cualquier herida abierta, porque ahí es donde la mosca deposita sus huevecillos.
La detección temprana sigue siendo la mejor herramienta para evitar que el problema avance”, concluyó.






