Por Raúl López García
El calor no da tregua en Tamaulipas. La temporada de temperaturas extremas ya dejó 128 casos de afectaciones a la salud y cuatro defunciones, mientras los termómetros y las sensaciones térmicas vuelven a superar los 40 grados en distintos puntos del estado.
El golpe de calor es el principal enemigo, con 50 casos acumulados, seguido de 56 personas afectadas por insolación, 20 por deshidratación y dos por quemaduras, informó Julita Portilla Sosa, directora de Epidemiología de la Secretaría de Salud.
Aunque el número de casos mantiene una tendencia estable y a la baja durante las últimas semanas, la funcionaria advirtió que el riesgo continúa. “El comportamiento de las últimas semanas se ha mantenido estable hacia la baja. No ha habido incrementos importantes”, explicó, al señalar que las medidas preventivas y la difusión de recomendaciones han contribuido a contener las afectaciones.
Pero detrás de las cifras existe un dato que preocupa: los más afectados no son únicamente los adultos mayores. Los grupos de edad con mayor incidencia son los de 20 a 29 y 30 a 39 años, es decir, personas en plena edad productiva que, por sus actividades laborales, permanecen más tiempo expuestas al sol.
“Son personas económicamente activas que andan más con actividades al aire libre”, señaló Portilla Sosa. La exposición laboral convierte así a trabajadores que pasan buena parte de su jornada bajo el sol en uno de los sectores con mayor vulnerabilidad ante las temperaturas extremas.
El saldo más grave son las cuatro defunciones confirmadas durante la temporada. Entre las víctimas se encuentran dos hombres de 20 y 22 años, otro de 31 años que tenía exposición laboral y una mujer de 76 años. De acuerdo con la funcionaria, los fallecimientos se registraron en Mante y otro municipio, dato que deberá ser precisado por la autoridad sanitaria.
El peligro tampoco termina cuando una persona se refugia en casa. La Secretaría de Salud alertó que los adultos mayores pueden encontrarse en riesgo dentro de viviendas con poca ventilación o sin aire acondicionado, sobre todo cuando enfrentan enfermedades crónicas que pueden agravarse ante el aumento de la temperatura.
La recomendación sanitaria es clara: evitar la exposición prolongada al sol entre las 11 de la mañana y las 5 de la tarde, periodo considerado de mayor riesgo. Para quienes no pueden evitar trabajar en exteriores, Salud recomienda realizar pausas frecuentes, mantenerse hidratados aunque no exista sensación de sed, utilizar protector solar y vestir ropa de manga larga y colores claros.
“Hay que hidratarse constantemente aunque no se tenga sed”, insistió Portilla Sosa, quien también pidió extremar precauciones con niños y adultos mayores. En el caso de los menores, recomendó evitar actividades deportivas y cívicas durante las horas de mayor temperatura.
El llamado cobra especial relevancia en las escuelas, donde apenas comenzó el nuevo ciclo escolar y las altas temperaturas ya se sienten desde las primeras horas del día. Salud pidió garantizar agua potable, ventilación adecuada y condiciones térmicas seguras dentro de los salones, además de evitar que los alumnos sean expuestos al sol durante los periodos críticos.
La Secretaría de Salud cuenta además con un manual de contingencias para olas de calor, actualizado este año, que establece diferentes medidas de acuerdo con las temperaturas registradas en cada municipio. Las acciones pueden ir desde recomendaciones preventivas hasta la modificación o suspensión de actividades cívicas, deportivas, culturales o públicas.
Portilla Sosa aclaró que Salud no determina de manera automática el cierre de escuelas ante una ola de calor. Cada institución debe adaptar sus actividades a las condiciones existentes y aplicar las medidas de protección correspondientes. En caso de una emergencia, las autoridades escolares también deben tener identificado el 911 para solicitar atención prehospitalaria.






