Por Perla Reséndez
Autoridades de Estados Unidos y de Tamaulipas han asegurado más de 2 mil 650 kilogramos de drogas sintéticas en cargamentos procedentes de la entidad o que transitaban por ella entre el 15 de agosto y el 19 de septiembre, mientras que en el estado el cristal fue la sustancia que más personas señalaron como el origen de su problema de adicción, de acuerdo con el Sistema de Vigilancia Epidemiológica de las Adicciones (Sisvea) 2025.
La mayor parte de ese volumen corresponde a tres decomisos que realizó la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza de Estados Unidos (CBP) en la terminal de carga del Puente Internacional de Pharr, Texas, en tractocamiones que salieron de Reynosa.
En conjunto suman 2 mil 583.5 kilogramos, con un valor estimado de 50.9 millones de dólares, según la CBP.
El 15 de agosto, los agentes localizaron 721 paquetes con 760 kilogramos de presunta metanfetamina, valuados en 14 millones 978 mil dólares, ocultos en un cargamento declarado como apio fresco. El tractocamión fue enviado a inspección secundaria por irregularidades en la revisión, y el equipo de inspección no intrusiva detectó anomalías en el remolque.
El 27 de agosto la CBP dio a conocer un segundo aseguramiento de 395 paquetes, con 546.5 kilogramos de metanfetamina valuados en 10.75 millones de dólares, en un remolque declarado con puerros. En ese caso, además del escaneo, un perro detector alertó sobre la presencia de narcóticos.
El 8 de septiembre, los agentes interceptaron mil 164 paquetes con mil 277 kilogramos de presunta metanfetamina, con un valor de 25 millones 167 mil dólares, ocultos en un envío declarado como repollo, tomatillo y cilantro.
Carlos Rodríguez, director del puerto de entrada de Hidalgo/Pharr/Anzalduas, afirmó que el caso muestra la experiencia de los oficiales al incautar “otro cargamento masivo de narcóticos”.
En los tres casos, agentes de la División de Investigaciones de Seguridad Nacional iniciaron una investigación criminal. La CBP no informó de personas detenidas.
En territorio tamaulipeco, el 19 de septiembre un hombre fue detenido sobre la carretera San Luis Potosí-Matamoros, a la altura del municipio de Tula, con aproximadamente 70 kilogramos de metanfetamina distribuidos en 64 paquetes, ocultos en el tanque de gasolina de una camioneta Tahoe.
De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Estatal de Seguridad Pública, del 1 de enero al 20 de septiembre de 2026 las fuerzas federales y estatales aseguraron en Tamaulipas más de 900 kilogramos de drogas. De esa cantidad, 9 kilogramos y más de 12 mil dosis corresponden a cristal, piedra y crack, además de más de 500 dosis de metanfetaminas. El resto se integra por más de 788 kilogramos y más de 12 mil dosis de marihuana, y 117 kilogramos y más de mil 900 dosis de cocaína.
La posesión de drogas ocupa el tercer lugar entre las causas de detención en flagrancia reportadas en las Mesas de Paz, con 55 de los 780 detenidos en lo que va del año. La posesión de vehículo con drogas se ubica en cuarto lugar, con 39. Los primeros sitios corresponden a la posesión de vehículo con armamento, con 99 detenidos, y de vehículo con reporte de robo, con 84.
El cristal, principal motivo para buscar tratamiento
El Sisvea 2025 reporta que, de las 466 personas atendidas en Centros de Tratamiento y Rehabilitación no gubernamentales de Tamaulipas, 29 por ciento señaló al cristal como la sustancia que detonó sus problemas y los llevó a buscar tratamiento especializado. Le siguieron el alcohol, con 24.2 por ciento, y la cocaína, con 23.4 por ciento.
Como droga de inicio, en cambio, el cristal representó 2.1 por ciento de los casos, por debajo del alcohol (32 por ciento), la marihuana (29.8 por ciento), el tabaco (27.5 por ciento) y la cocaína (4.5 por ciento). El estudio ubica a Tamaulipas entre las entidades donde el cannabis desplazó al tabaco como segunda droga de inicio más frecuente, junto con Coahuila, Chiapas, Ciudad de México, Michoacán, Nuevo León, Quintana Roo y Tabasco.
El cristal pertenece al grupo de los estimulantes de tipo anfetamínico, sustancias sintéticas que aceleran la actividad del sistema nervioso central y aumentan la energía, la atención y el estado de alerta, con un riesgo de dependencia física y psicológica, según la definición que retoma el estudio.
El mismo reporte indica que los servicios médicos forenses detectaron al menos una sustancia en 38.3 por ciento de las defunciones registradas. En Tamaulipas se contabilizaron 78 defunciones con presencia de sustancias psicoactivas durante 2025, aunque no necesariamente fueron la causa directa de la muerte.






