Por Raúl López García
Tamaulipas pondrá a prueba el impacto que tiene el celular dentro de las escuelas: a partir del 3 de noviembre comenzará la restricción de estos dispositivos en educación básica y la Secretaría de Educación dará seguimiento a sus efectos para determinar si menos pantallas se traducen en mejores resultados académicos.
Nora Hilda de los Reyes Vázquez, subsecretaria de Educación Básica, señaló que la medida no solamente busca reducir los distractores durante las clases, sino conocer si también genera cambios en el aprovechamiento escolar.
Para ello, explicó, se dará seguimiento mensual y se utilizarán como referencia los resultados de Tamaulipas Aprende.
El dato cobra relevancia porque la evidencia internacional ya identifica una relación entre el uso de dispositivos y las distracciones en el aula. De acuerdo con PISA 2022 de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), 25 por ciento de los estudiantes mexicanos reportó distraerse por el uso de dispositivos digitales en la mayoría o todas las clases de matemáticas, mientras 21 por ciento dijo distraerse por compañeros que utilizaban estos aparatos.
A nivel de la OCDE, alrededor de 30 por ciento de los estudiantes reportó distraerse con dispositivos digitales durante las clases de matemáticas. El organismo encontró además que quienes dijeron distraerse frecuentemente obtuvieron, en promedio, 15 puntos menos en matemáticas que quienes casi nunca enfrentaban esa distracción, después de considerar las características socioeconómicas de alumnos y escuelas. La propia OCDE advierte que se trata de una asociación estadística y no de una prueba de causalidad.
La regulación federal establece que en primaria y secundaria se restringirá el uso de teléfonos celulares, dispositivos inteligentes y equipos electrónicos personales durante toda la jornada escolar. El Acuerdo 09/09/26, publicado en el Diario Oficial de la Federación el 22 de septiembre, contempla excepciones por emergencias, salud, discapacidad, accesibilidad e inclusión.
En Tamaulipas, el cambio alcanzará a una comunidad escolar de más de 620 mil niñas, niños y adolescentes que cursan educación básica durante el ciclo 2026-2027, de acuerdo con la Secretaría de Educación estatal. La aplicación de la medida, por tanto, involucrará a miles de aulas de preescolar, primaria y secundaria en los 43 municipios.
Para medir los aprendizajes, Tamaulipas cuenta con la estrategia Tamaulipas Aprende, un sistema estatal de diagnóstico que evalúa áreas como Lenguaje y Comunicación, Pensamiento Matemático y Ciencias. Actualmente contempla evaluaciones para estudiantes de tercero y sexto de primaria y tercero de secundaria, además de estudios sobre factores asociados al aprendizaje.
La subsecretaria señaló que el resultado de la regulación también dependerá de las familias, ya que el control del tiempo que niñas, niños y adolescentes pasan frente al celular no puede quedarse únicamente dentro de las escuelas. La intención es que madres y padres también establezcan límites desde casa.
Como parte de la preparación, el próximo 29 de septiembre se realizará un foro estatal dirigido a las comunidades educativas para explicar los alcances de la nueva regulación. Paralelamente, la Dirección de Educación Secundaria trabaja con docentes y supervisores mediante pláticas y talleres para definir cómo se aplicará la medida en los planteles.
La prueba comenzará el 3 de noviembre, pero el verdadero resultado tendrá que observarse después: si disminuyen los distractores, habrá que determinar si también mejora la atención y, sobre todo, si esa concentración adicional termina reflejándose en los aprendizajes.
Ahí estará el dato que Tamaulipas tendrá que demostrar con sus propias evaluaciones.






