Opinión

Tamaulipas: obras y horizonte electoral

El Polyforum Dr. Rodolfo Torre Cantú tiene doble turno esta semana. El jueves recibió a la presidenta Claudia Sheinbaum con el acto Honestidad y Resultados en Tamaulipas; el domingo se sienta ahí el Consejo General del IETAM para arrancar el proceso electoral de 2027, con 471 cargos en juego entre 43 ayuntamientos y 36 diputaciones. La coincidencia es de logística, pero retrata la visita.

La presidenta habló en Victoria el mismo día en que su secretaria de Gobernación la representaba en el INE, en la ceremonia que abrió el proceso federal, y tres días antes de que comience el local. El motivo formal es el del año pasado: llevar el informe a cada estado. Tamaulipas fue la undécima parada de una gira que, según Presidencia, juntó 152 mil personas en su primer fin de semana.

El motivo de fondo pesa más. Tamaulipas es frontera con Estados Unidos en plena revisión del T-MEC, agua del Tratado de 1944, refinería, puertos y un mapa de seguridad que la Federación quiere presentar como caso de éxito. Por eso fue la segunda visita en menos de un mes, después de la gira de tres días de agosto, y por eso el gobernador presume que es de los estados que más ha visitado.

Las cifras que trajo son grandes y se pueden comprobar. Hay 1.1 millones de tamaulipecos con Programas para el Bienestar, uno de cada tres habitantes, y una inversión de 23 mil 822 millones de pesos. Ahí van 418 mil 112 pensiones de adultos mayores, 105 mil 488 mujeres con Pensión Bienestar, 103 mil 332 becas Benito Juárez y más de 338 mil niñas y niños con la beca Rita Cetina. Recibir un programa no equivale a un voto, y una parte de esa cifra son menores con beca.

Pero es una red de contacto de enorme alcance entre gobierno y hogares, y los apoyos sociales son el rubro mejor evaluado de la administración, con 64% de opiniones favorables en la encuesta de El Financiero de agosto. A eso se sumó una lista de obras con fecha. La segunda línea del acueducto Guadalupe Victoria, más de dos mil millones de pesos para duplicar el abasto de la capital, lleva cerca de 90% de tubería y entraría en operación en julio de 2027.

La carretera que une Tampico, Victoria y Reynosa se licita en octubre. Los 430 consultorios gratuitos abrirían a principios de 2027. El paquete incluye además 83 mil 183 viviendas, la reestructura de créditos del Infonavit para casi 300 mil familias y el Polo de Bienestar en Altamira, más los hospitales de Madero y Tampico inaugurados en agosto. Para una capital que ha vivido a tandeos con una sola línea de más de treinta años, el agua es la obra que importa.

La agenda tiene un rasgo que hay que decir con todas sus letras: madura dentro del calendario electoral. Sin atribuir intenciones, la licitación de octubre, los consultorios de principios de 2027 y el acueducto un mes después de la jornada del 6 de junio le dan a cada obra tres momentos en el proceso: el anuncio, el avance y, si la fecha se cumple, la entrega.

Ningún gobierno inaugura en silencio, y así ha funcionado siempre la obra pública en México. Lo nuevo es la escala, y que el bienestar federal ya sea el eje de la oferta política local en un estado que vota en junio. La frase más política del día, de hecho, no fue una cifra.

“Está recuperando el corazón de Tamaulipas”, dicha como guiño al gobernador cardiólogo, lo coloca como eje del movimiento en un momento delicado para Morena: el partido pospuso por segunda vez la convocatoria de sus coordinadores, decenas de aspirantes se miden en encuestas y el PT avisa que no aceptará imposiciones.

A eso se suma la sucesión de 2028, que asoma porque ese proceso arranca en septiembre del año próximo. Para la militancia, el mensaje suena a disciplina: la referencia es el gobernador y Palacio Nacional, y el ruido de abajo espera turno. El calendario interno ya está dicho, convocatoria municipal a mediados de septiembre, la local en octubre y definiciones en diciembre o enero.

El segundo mensaje venía de la mañanera y del partido. La presidenta pidió candidatos honestos, sin vínculos con la delincuencia ni antecedentes de corrupción, y recordó que Morena puede pedir al INE que revise una candidatura. La dirigencia nacional, por su parte, frenó la presentación de coordinadores y guardó los resultados de sus encuestas.

Nadie lo ha puesto por escrito, pero después del caso de Sinaloa, con un gobernador acusado por Estados Unidos y otra vez con licencia, la señal que reciben los aspirantes tamaulipecos es clara: la encuesta abre la puerta y los antecedentes pesan tanto como la popularidad.

Mientras tanto, la economía de la nómina va en otra dirección. Entre diciembre y junio Tamaulipas perdió 8 mil 744 empleos formales y 779 patrones ante el IMSS. En agosto quedó entre las cuatro entidades con mayor caída anual de puestos, con 2.2%, por los ajustes de la maquila. Las transferencias amortiguan ese golpe, pero no lo sustituyen: una pensión no es una planta en Matamoros.

La buena noticia está en el homicidio doloso: 16.7% menos víctimas diarias en promedio entre enero y agosto que en el mismo lapso de 2025, según el SESNSP, dentro de una baja nacional de 53% frente a septiembre de 2024. Tamaulipas se mantiene fuera de las siete entidades que concentran casi la mitad de los homicidios del país. Un indicador que mejora y un empleo que se estanca; ese es el estado que recibió a la presidenta.

“No hay divorcio entre pueblo y gobierno, somos uno mismo”, cerró. Como línea política es eficaz. Como idea institucional es delicada en la semana en que arranca un proceso electoral, porque la ley existe para separar al Estado del partido y al gobierno de la campaña. Cuando el informe se vuelve gira y la gira se vuelve plaza, la frontera entre rendir cuentas y abrir precampaña queda en manos de quien tiene el micrófono.

Tamaulipas se llevó dos hospitales entregados, una lista de obras con fecha y el sello presidencial sobre su gobernador; también se llevó un calendario. Los morenistas escucharon dos señales: cerrar filas y no confundir popularidad con candidatura. En junio no se votará la lista de obras sino el tiempo que tarden en llegar, y si el salario se recupera al ritmo del bienestar. El corazón de Tamaulipas, como dijo la presidenta, se está recuperando; la nómina formal todavía no.