Tamaulipas

Tamaulipas: explosión de pipa destruye vivienda y patrimonio

POR HAROLD MEADE


Puertas arrancadas y proyectadas contra los muros, estructuras quemadas, paredes dañadas y una vaca con severas lesiones por el fuego forman parte del escenario que dejó la explosión de una pipa que transportaba combustible ocurrida la tarde del viernes sobre la carretera Victoria-Zaragoza.
Entre los daños permanece lo que hasta hace unos días representaba 45 años de trabajo y esfuerzo para la familia del profesor Pablo Torres Maldonado, quien asegura que prácticamente todo el patrimonio que había logrado construir en el lugar quedó destruido.
Pero en medio de las pérdidas materiales existe algo que la familia considera invaluable: están vivos. Apenas entre 10 y 20 minutos antes de la explosión, el maestro Pablo, su esposa y otros integrantes de su familia habían abandonado el sitio.
“Gracias a Dios nosotros teníamos de 10 a 20 minutos que me había ido junto con mi familia, por eso estamos aquí. Gracias a Dios estamos bien”, relató mientras recorría la zona afectada.
El profesor explicó que cuando llegó al lugar hace aproximadamente cuatro décadas y media se trataba prácticamente de un terreno rústico.
Con el paso de los años comenzó a impulsar el desarrollo de esa zona y, según relató, convenció a un empresario de Monterrey para instalar una gasolinera.
También aseguró que entregaron un terreno al Gobierno del Estado para la instalación de infraestructura y, con los años, comenzó a proyectar nuevos servicios aprovechando el movimiento de viajeros sobre la carretera.
Su siguiente sueño era construir un desayunador y un pequeño hotel para atender principalmente a quienes transitan por esta vía y llegan a enfrentar alguna avería en sus vehículos o necesitan un sitio donde detenerse y descansar.
“Desgraciadamente, como a las seis y media de la tarde, explotó la pipa de gas y me destruyó todo lo que habíamos hecho durante 45 años en el proyecto”, lamentó.

QUEDÓ TODO DESTRUIDO
El profesor aseguró que los daños son prácticamente totales, la fuerza de la explosión arrancó puertas, afectó estructuras y provocó un incendio que alcanzó diferentes puntos de la propiedad.
“Ahorita se están desmoronando las placas; todas las puertas las estampó contra la pared. Todo lo que estaba lo destruyó, se incendió”.
De acuerdo con su testimonio, la onda expansiva alcanzó aproximadamente 300 metros alrededor del punto del accidente, afectando también el área del potrero.
Una de las imágenes que más ha golpeado a la familia es la de una vaca que permanecía dentro de un pequeño corral y que sufrió graves quemaduras.
El profesor explicó que otros animales lograron salvarse porque una pared los protegió de la radiación y las llamas; sin embargo, la vaca recibió directamente los efectos del incendio. Un día después todavía podía caminar, pero posteriormente comenzó a debilitarse debido a las lesiones.
“Sí nos duele mucho esta tragedia”, expresó.

MINUTOS HICIERON LA DIFERENCIA
Más allá de los daños económicos, el profesor Pablo reconoce que la dimensión de lo ocurrido pudo ser mucho mayor.
Él y su familia habían permanecido en el lugar poco antes del accidente, una diferencia de apenas unos minutos evitó que estuvieran ahí cuando ocurrió la explosión.
Hoy, mientras observa los daños y calcula todo lo perdido, el profesor asegura que iniciará las acciones correspondientes ante el Ministerio Público y buscará que la empresa relacionada con la unidad responda por las afectaciones.
“Yo creo que tiene que hacerse responsable la empresa para que venga a responder por los daños que hizo su pipa”, señaló.
Para la familia no se trata únicamente de contabilizar puertas, paredes, instalaciones o proyectos inconclusos; En ese sitio quedaron 45 años de trabajo, planes y parte de una vida dedicada a levantar poco a poco un patrimonio.
La explosión tardó apenas unos instantes en destruirlo y aunque ahora deberán comenzar un largo proceso para buscar la reparación de los daños, entre los restos de lo que construyeron durante casi medio siglo permanece una certeza que para ellos está por encima de cualquier pérdida material: unos minutos de diferencia permitieron que la familia pudiera contar hoy su historia.