Opinión

IMSS: las cuentas del aumento

“Cuando el IMSS tenga el resultado de la consulta, se verá”, respondió Zoé Robledo, director del Seguro Social, al preguntarle si habría más dinero en caso de que los trabajadores rechazaran la propuesta salarial. Con esa respuesta, el IMSS dejó cualquier decisión para después del conteo y puso la atención en la dirigencia del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social. Esa dirigencia debe responder por lo que negoció y por la forma en que organizó la consulta, y explicar por qué un acuerdo aprobado en su congreso provocó el rechazo de una parte de la base.

El acuerdo se ha contado de tres maneras: en septiembre, el congreso nacional del SNTSS aprobó un incremento ponderado de 8.55%, que sumaba 2.9% al sueldo tabular, 3.9% al concepto 11, la ayuda de renta, y 1.75% en aportaciones patronales a las cuentas de retiro de los trabajadores de nueva generación. En la consulta se habló de 6.8%, sin el componente de retiro; los inconformes repiten el 2.9% que llega al sueldo base, y la dirigencia responde que la ayuda de renta, que no forma parte del tabulador, repercute en vacaciones y aguinaldo.

La cifra global no permite saber, por sí sola, cuánto aumenta el ingreso de cada empleado, porque para calcularlo se necesitan la base de cada concepto y la categoría laboral. El INEGI reportó para septiembre una inflación anual de 3.45% y una subyacente de 3.75%, y las dos superan el 2.9% del tabulador. Tomando la inflación general como referencia, en una base hipotética de 20 mil pesos la diferencia equivale a 110 pesos al mes, y el efecto en el ingreso total solo puede medirse con el convenio completo.

Frente a 2025, bajan las tasas de aumento de ambos conceptos: la del tabulador pasa de 3.1% a 2.9% y la de la ayuda de renta, de 5% a 3.9%. En ambos años, el porcentaje anunciado para la ayuda de renta es mayor que el destinado al tabulador, que es donde los inconformes piden concentrar el aumento. El 1.75% de retiro, en cambio, solo alcanza a quienes cotizan en el esquema de nueva generación, por lo que no puede leerse como un aumento para toda la plantilla.

Las protestas comenzaron en la segunda quincena de septiembre, con marchas y bloqueos en varios estados. Los inconformes piden 10% directo al salario y la salida del secretario general del SNTSS, Rafael Olivos Hernández, además del regreso al Régimen de Jubilaciones y Pensiones, y en hospitales y clínicas denuncian falta de personal y de medicamentos, carencias que también padecen los derechohabientes.

En Tamaulipas, el secretario general de la Sección X del SNTSS, Jorge González Ortiz, calculó que entre 14 mil y 15 mil trabajadores podrían votar, y hubo protestas en Reynosa y Nuevo Laredo. El dirigente insistió en que no están en huelga y pidió protestar fuera de los turnos. Publicar el resultado por casilla permitiría revisar el respaldo al acuerdo en cada centro de trabajo del estado.

Robledo reportó un abasto promedio de medicamentos de 94%, un dato nacional que, para compararse con la falta de medicinas que denuncian en las unidades, necesitaría precisar cómo se mide y en qué periodo. También anunció que revisará con el propio personal las carencias de 277 hospitales, y la utilidad de esa revisión dependerá de que sus hallazgos se publiquen y se traduzcan en compromisos verificables.

La consulta del 14 de octubre convocó a 476 mil 260 trabajadores activos en 670 casillas. A las siete de la noche, el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral reportó una participación preliminar de 282 mil personas, cerca del 60% del padrón. La ley distingue la revisión salarial, que es anual, de la revisión integral del contrato, que ocurre cada dos años y debe aprobar la mayoría con voto personal, libre y secreto. Un año antes, en la revisión integral de 2025, votaron más de 307 mil empleados y 82% respaldó el convenio, una referencia para medir la participación final y el margen de este año.

Durante la jornada hubo quejas por boletas sin folio visible y denuncias de presiones para votar a favor. El conteo quedó a cargo de las comisiones del propio sindicato y la dirigencia reconoció incidentes en diez unidades, mientras el Centro Federal y la Secretaría del Trabajo informaron que el proceso avanzaba con normalidad y ofrecieron dar certeza al resultado. Para sostener esa certeza tendrán que informar qué revisaron y qué encontraron.

Un rechazo no activaría por sí mismo otro porcentaje y lo previsible sería renegociar con el conflicto en la calle, mientras una aprobación respaldaría el acuerdo aunque los reclamos por personal y medicamentos podrían seguir. Sobre las pensiones, Robledo ya advirtió que la demanda requiere cambios legales ajenos a esta votación. En cualquier caso, quedará pendiente el diálogo con los trabajadores que hoy cuestionan su representación.

Al comité nacional del SNTSS le toca aclarar cómo se relacionan el 8.55% de septiembre y el 6.8% de la consulta, y cuánto representa el aumento en el ingreso de cada categoría, además de incluir la participación y los votos nulos en sus resultados. También le toca documentar a cuántos agremiados alcanza el rubro de retiro y desde cuándo se aplica. Al IMSS le corresponde hacer público el diagnóstico de los 277 hospitales, porque la falta de personal y de medicinas afecta directamente a los derechohabientes.

Las urnas cerraron a las nueve de la noche y, al cierre de esta columna, el SNTSS no había dado cifras oficiales, aunque trascendió que la mayoría habría votado en contra. El sindicato se comprometió a publicar el resultado a más tardar a las nueve de la mañana del jueves. Se confirme o no el rechazo, la dirigencia tendrá que explicar qué negoció y publicar las actas y los resultados de las casillas de cada sección, porque un conteo sin desglose difícilmente convencerá a quienes protestan desde septiembre.