La inseguridad, las alertas de viaje de Estados Unidos y la menor llegada de compradores del Valle de Texas profundizan la crisis económica en la frontera de Tamaulipas.
Comercios, restaurantes, hoteles y prestadores de servicios reportan caídas de hasta 30 por ciento en sus ventas, además del cierre de diversos establecimientos.
Reynosa, Matamoros y en otras regiones de la frontera enfrentan una pérdida de dinamismo comercial, en una franja donde el consumo de visitantes estadounidenses ha sido, históricamente, un pilar de la economía local.
El efecto más visible es la contracción del flujo de paseantes que cruzan desde Texas para comprar, acudir a restaurantes o solicitar servicios médicos y profesionales.
La Federación de Cámaras Nacionales de Comercio (Fecanaco), encabezada por Abraham Rodríguez Padrón, informó que las ventas en la frontera tamaulipeca han disminuido entre 20 y 30 por ciento a causa de las advertencias del gobierno estadounidense.
El dirigente explicó que esas advertencias desalientan los viajes de ciudadanos del vecino país y reducen el consumo en establecimientos que dependen, en buena medida, de esos compradores.
Casi mil negocios
cerrados en Reynosa
El presidente de la Canaco local, Gildardo López Hinojosa, señaló que la derrama mensual de visitantes texanos, estimada en 370 millones de pesos, registró pérdidas superiores a 100 millones durante el primer semestre de 2026.
En los últimos tres años han cerrado cerca de mil negocios en la ciudad, con una pérdida superior a 4 mil empleos, de acuerdo con el dirigente.
López Hinojosa atribuyó el panorama a la inseguridad, los delitos patrimoniales, la incertidumbre económica y la falta de condiciones para sostener las operaciones comerciales.
También señaló que en los primeros nueve meses de 2024 habían cerrado alrededor de 800 establecimientos, con una afectación estimada de entre 3 mil 200 y 3 mil 400 puestos de trabajo.
A ello se suman los robos a negocios: según cifras de la Canaco, en el primer trimestre de 2026 se denunciaron 144 casos en Reynosa, cerca de 43 por ciento de los registrados en Tamaulipas.
La Fecanaco advirtió que no cuenta con elementos para confirmar que todos los cierres sean consecuencia directa de la inseguridad, pues también influyen factores financieros, económicos y comerciales.
Matamoros resiente la crisis laboral
En Matamoros, el problema alcanza al sector industrial y repercute de forma directa en el consumo de las familias.
Se advirtió la pérdida de más de 20 mil fuentes de ingreso durante el último año, por el cierre o traslado de empresas manufactureras.
La reducción de empleos tiene efectos en cadena, pues menos trabajadores con ingreso disponible significan menor consumo en tiendas, restaurantes, comercios de barrio y servicios.
La situación se agravó el 29 de octubre, cuando bloqueos, afectaciones viales y cierres temporales de puentes internacionales obligaron a negocios y escuelas a suspender actividades.
El Consulado de Estados Unidos emitió alertas para sus ciudadanos y ordenó a su personal permanecer resguardado, medida que fue levantada el 30 de octubre.
Aun así, el episodio volvió a colocar a Matamoros bajo la atención de las autoridades estadounidenses.
Menos compradores
del otro lado de la frontera
La Fecanaco reportó en octubre una disminución de hasta 30 por ciento en la llegada de visitantes del Valle de Texas, con efectos en restaurantes, hoteles y servicios de turismo médico de Reynosa y Nuevo Laredo.
La advertencia de viaje del Departamento de Estado también presiona al sector: en su actualización del 30 de octubre, reiteró que Tamaulipas permanece en nivel 4, correspondiente a la recomendación de no viajar, por riesgos de delincuencia.
Una crisis que alcanza
a pequeños negocios
El problema no se limita a las grandes empresas o cadenas comerciales, pues los pequeños establecimientos familiares también resienten la menor demanda, el aumento de costos, las deudas y la competencia.
Cuando disminuye la circulación de compradores, los primeros afectados suelen ser quienes dependen de la venta diaria: tiendas, restaurantes, cafeterías, florerías, comercios de ropa, talleres y prestadores de servicios.
Aunque Tamaulipas reportó cifras históricas de turismo en 2025, con más de 16.6 millones de visitantes y una derrama superior a 15 mil 334 millones de pesos, ese indicador estatal no refleja necesariamente el comportamiento de los compradores estadounidenses en las ciudades fronterizas.






