Por Raúl López García
Seis días después de su desaparición, la joven Merari rompió el silencio.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, confirmó que fue privada de su libertad y agradeció a todas las personas que se unieron en oración y compartieron su búsqueda hasta lograr su regreso con vida.
En su publicación relató que la noche del 10 de julio, al salir de su trabajo, se dirigía a comprar la cena para reunirse con sus hermanos; sin embargo, nunca logró regresar a su domicilio.
“Fui secuestrada”, escribió , para poner fin a las especulaciones que surgieron durante los días que permaneció desaparecida.
Merari contó que durante el tiempo que estuvo privada de la libertad no dejó de orar y de pedir a Dios, así como a su madre fallecida, la oportunidad de volver a abrazar a su familia.
Reconoció que sintió miedo, pero aseguró que nunca perdió la esperanza de regresar con vida.
La joven recordó que fue liberada durante la madrugada del 15 de julio y que el reencuentro con sus hermanos y demás familiares le hizo comprender la fuerza de las oraciones de cientos de personas, incluso de quienes no la conocían.
En su mensaje también desmintió los rumores que circularon en redes sociales durante su desaparición.
“No estuve de fiesta. No estuve con un novio. No me fui por decisión propia.
Fui privada ilegalmente de mi libertad”, expresó, al afirmar que jamás habría abandonado voluntariamente a sus hermanos ni dejado de comunicarse con ellos.
Merari señaló que regresar con vida representa un verdadero milagro, especialmente en un estado donde numerosas familias continúan buscando a sus seres queridos desaparecidos.
Asimismo, aseguró que durante esos momentos difíciles no recibió el apoyo que esperaba por parte de la empresa donde laboraba, situación que, dijo, atenderá posteriormente por las vías correspondientes, ya que por ahora su prioridad es recuperarse física y emocionalmente junto a su familia.
Finalmente, hizo un llamado a la población a extremar precauciones, informar siempre a sus familiares sobre sus traslados, compartir su ubicación con personas de confianza y mantenerse comunicados para reducir riesgos.
“Gracias por ayudarme a volver a casa”, concluyó la joven en un mensaje que rápidamente recibió miles de reacciones de solidaridad y alivio por su regreso.






